Sentado delante de mi Pentium 2 pocas cosas se pueden hacer. El Windows 98 no deja mucho lugar a la imaginación, y el proxy privado con usuario y contraseña de la empresa más las broncas por uso indebido de internet (periódicos, hotmail,…) no auguran nada bueno. Ni siquiera está la impresora configurada, y toda la gente ve mi pantalla y mi mesa, incluidos los jefes, por lo que el universo se reduce mucho. Los programas de diseño no pueden funcionar, y quedan 8 horas de "trabajo" por delante. No hay muchas opciones a mi alcance, así que me dedico a:
- Leer toneladas de PDFs sobre dispositivos que nunca usaré en la pantalla del PC
- Leer toneladas de PDFs impresos en papel
- Morderse las uñas con cara pensativa
- Escribir esquemas sin sentido en el papel para rellenar hojas y parecer concentrado
- Mirar los colores de las páginas de fabricantes de semiconductores
- Revisar 100 veces mis favoritos de del.icio.us (sólo tengo cuenta para enlaces del trabajo), para ver si alguien más a añadido alguna de mis páginas
- Girar la silla de izquierda a derecha… y de derecha a izquierda faltaría más
- Hacer miles de thumbspins
- Hacer miles de reverse index spins